Eran las 20:34 P.M...
Ella estaba estirada en la cama del hospital, observando las paredes blancas, esperando a la revision diaria y q le trajeran la classica dosis de pastillas.
La mirada perdida, el dolor incesante por todo el cuerpo, la esperanza de que el apareciera de un momento a otro, hacia tanto que no le veia..., quizas se lo merecia.
De repente, el dolor se convirtio en pequeños pinchazos por todo el cuerpo, la angustia comenzaba a invadirla, paso al pecho, no tenia fuerzas para llamar a la infermera, el aire no le llegaba ... y de repente
La oscuridad
Abrio los ojos, estirada en el suelo, se encontraba en un paramo desolado, solo conseguia ver unos arboles muertos a lo lejos, el cielo estava oscuro pero aun habia luz, como en un anochecer eterno.
Se levanto dudando de si lo que estaba viendo era cierto o era una alucinacion, miraba a todos los lados con incredulidad, era aquello cierto? o eran los medicamentos que le provocaban visiones???, no era la primera vez q la fiebre le habia echo ver cosas extrañas.
De golpe, un escalofrio en el cuello, sintio que alguien la miraba, se dio la vuelta lentamente y advirtio que un grupo numeroso de gente, la estaba observando.
Vestian con trajes parecidos a esmoquins, pero eran completamente negros, chaqueta negra, pantalones negros, guantes negros, zapatos negros.
Solo tenian al descubierto la cara, la joven pudo ver que en el grupo de gente havia de toda classe, hombres, mujeras, ancianos y niños, todos tenian la cara muy palida, y advertia q la zona de los ojos era completamente negra, resaltando el blanco de los ojos, sintiendo como la mirada de todos se clavaba en ella.
Vio como uno de ellos, se adelantaba al resto, era un chico joven, de no mas de 25 años,
se movia lentamente hacia ella, parecia una serpiente acechando a su presa por la manera en la q se iba contorsionando.
Se paro a poco pasos de ella, y le dijo:
-Bienvenida sea, señorita, la estabamos esperando
-Qu- quienes sois? - consiguo hablar la joven despues de un breve silencio
- Nos llaman el comite negro, señorita, cuando un ser del mundo de los vivos esta apunto de dejar su cuerpo, nosotros nacemos para venir a recibir a la persona.
- N-no lo entiendo, mu-mundo de los vivos?? cuerp-po? - la chica balbuceaba, apenas podia hablar
- No lo entiende? a dejado usted la vida, señorita, a muerto, a partir de ahora, este es su mundo, el mundo al q usted estava destinada desde el mismo momento en que escojio su forma de vida.
El chico no parava de moverse y gesticular mientras hablaba, un soplo de aire recorrio a la joven, vio que aun conservaba la bata del hospital, extrañamente, no sentia frio.
- Estoy muer-muerta? no puede ser, estava en el hospital, m-me estaba curando!! Los medicos me dijeron q estaba m-mejorando!! es imposible, no puede ser !! - la joven se alteraba, no podia creer lo q estaba escuchando
- Pero es asi, su muerte estaba escrita, su forma de vida dicto un camino hasta el dia de hoy, estaba predestinada a acabar aqui hoy.
- No puede ser... no, no puede...
- Nosotros, el comite negro, somos creados a partir de los actos impuros q usted creo en la tierra, cada uno de nosotros represantamos una de las facetas de usted- levanto la mano y empezo a señalar a la gente q estava detras de el, q seguian mirando fiajamente a la joven- Esa anciana de ahi, representa su adiccion al alchol, el niño de ahi, a su egoismo , el hombre de la izquierda, su promiscuidad descarada, sus mentiras, sus chantajes, su abandono a sus seres queridos- iba señalando a todos- cada uno de nosotros, yo mismo, soy su hipocresia ante la vida, todos nacemos en cuanto usted llego aqui, y nuestro destino, es acompañarla y seguirla para toda la eternidad, recordandole a cada paso que de, la vida q deja atras.
La joven no podia creerse lo q sucedia, no podia... pero empezaba a entender...
-Esto es el infierno?? - consiguio decir
-No y si, no es el infierno q describen en su mundo, este es su propio infierno, solo usted habita aqui, junto a nosotros, para siempre, empieze a aceptarlo, solo tiene que darme la mano y unirse a nosotros, compartiendo la eternidad en este paramo para siempre
la joven dudaba de todo, no sabia que hacer, pero su corazon, ya frio, le decia q todo aquello era cierto, alzo la cabeza, cojio aire ...
y alzo la mano ...